Mi grupo

Soy muy amigable aunque puedo ser algo tímida a veces pero he ganado varios amigos durante mi corta vida. En su mayoría son chiquillos y sólo algunos son adultos. En mi país, mi papá enseñaba a ladrar (hablar) en inglés a niños como tú; por lo que tuvo que aprender a ser muy paciente y gentil con ellos. Cuando él trabajaba lo miraba detenidamente para aprender a comportarme con ellos.

Mi primer amigo lo conocí cuando era tan solo una cachorrita; él era mi vecino en mi casa de crianza antes de ser adoptada. Se llama Luckie (Suertudo), es un perrito de color café claro adulto y era muy protector conmigo. Jugábamos a veces porque él estaba más interesado en la comida más que el juego. Después cuando iba de visita a casa de mi tío Nanci & tía Steve, siempre nos olíamos uno al otro; pues esta la forma como nosotros, los perritos nos reconocemos y saludamos.

Luckie

Al igual que Luckie, otro amigo que conocí cuando era chiquita fue otro vecino que se llama Marley. Es un perrito muy grande, viejito y de color negro. Marley es un Brazilian Mastiff que cuando ladra, se nota que tiene autoridad sobre todos. Su ladrido es muy fuerte que hace que la tierra tiemble, así como todo mi cuerpito.

Marley ladrando.

Ya muchos de ustedes saben que tengo dos medios hermanos orejones, uno se llama Blizzard (Copito de nieve) y el otro Goth.

Goth debe su nombre a sus machas negras como si fuese maquillaje en el pelaje de sus ojos. Casi todo el era blanco aunque tenía unas pequeñas manchitas negras atrás. Además de tener unos tiernos ojos marrones. Tristemente, mas o menos un año después que fui adoptada, murió porque enfermó al comer un poco de alfalfa húmeda. Su partida fue una experiencia muy fuerte para todos en casa pero se le hizo una pequeña ceremonia y lo enterraron en el jardín de la casa. Al finalizar plantamos una bella flor rosa sobre su tumba. Espero algún día volverlo a ver en la casa de Dios, nuestro señor en el cielo.

Goth recostado cómodamente en un lavabo.

Blizzard obtuvo su nombre porque su pelaje es blanco como la nieve y sus ojos son ligeramente rojos como la salsa de tomate. Tiene un ligero toco de gris en sus orejas y en su nariz. Nos gustaba jugar en el jardín las carreritas. Lo seguía y de repente paraba y empesaba a seguirme. Al parecer él siempre conseguía más comida que yo. Papá le daba las sobras de lechugas frescas, zanahorias, apio, banana, corteza de papaya, hinojo, col y otras hierbas. Se veía tan colorido que comúnmente rogaba a papá un poquito para mí. Él siempre solía decir: "No te va a gustar" pero yo quería probar pero cuando lo hice, no me gustó. Blizzard y yo tenemos una relación un tanto única. Muchos perros podrían comérselo de un solo bocado. Pero nosotros crecimos juntos. Recuerdo cuando era pequeña y recién llegué a la casa, quise jugar con él y fui muy brusca. Él se molestó mucho y me mordió. Supe de inmediato que había ido muy lejos en mis juegos y me puso en mi lugar. Además, descubrí que utiliza sus dientes para defenderse. Desde ese evento crecimos confiando el uno del otro. Cierto día cuando ya estaba grande, yo descansaba bajo el sol; entonces Blizzard vino hacia mí y durmió a mi lado cerca a mi pancita. Me di cuenta que ahora que era más grande que él, me veía como su protectora.

Blizzard con su primer platito, una lata de atún reciclada, con su comidita.

Hazel y Lika Lou, fueron dos perritas que vinieron a mi país desde las Vegas en compañía de su amo. Ellas eran muy viejitas y Dios eligió el tiempo y el lugar oportuno para que partiesen de este mundo. La primera en irse fue Lika Lou y luego de corto tiempo partió Hazel. Ambas por su edad tenían múltiples problemas en sus caderas y coyunturas; así que su dueño, que las amaba mucho, les compró toda la medicina que el veterinario le recetó para que no sufrieran mientras vivían.

Lika Lou (perrita café) and Hazel (perrita blanca)
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