Empleos y más empleos por doquier (Pero ninguno para mí)

La búsqueda de empleo es una montaña rusa emocional y si recientemente has pasado por este extenuante proceso o estás atrapado en él en la actualidad. Sabes exactamente a qué me refiero. No importa cuál sea tu edad, género o raza; si queremos un empleo debemos pasar por este proceso. Aunque es verdad entre más años tengas va a ser más complicado encontrar uno. Si se quiere aplicar para trabajar en una fábrica y se tiene una edad avanzada, cierto sobrepeso y no haberse capacitado para estar al día en los conocimientos modernos; el panorama se pondrá mucho más complejo. Imagínese cuan empinadas van a ser las montañas que se deben escalar y cuan profundos son los valles a los que hay que descender. He subido y bajado tantas veces que debería estar tan en forma como el ganador de los Juegos CrossFit, Rich Froning Jr. Además, de ser tan elegante y hábil como un leopardo.

Voy a pasar a mi quinto mes sin trabajo e ideas mundanas. Por lo que, una avalancha de pensamientos se están apoderando de mi mente. ¿Por qué no consigo un trabajo? ¿Es porque soy viejo? ¿Es porque estoy gordo? ¿Es porque soy demasiado exigente? Tal vez simplemente no me estoy esforzando lo suficiente o posiblemente mi currículum no está bien escrito. ¿Me parezco poco profesional o demasiado profesional? ¿Aparento ser demasiado fuerte o soy demasiado débil? Realmente no importa, porque en al final del día, el mundo asume que es mi culpa que no tenga trabajo.

Después de estos pensamientos de inseguridad, un cúmulo de otros sentimientos mundanos me aplastan. Sentimientos de rechazo; ya sabes, cuando el gerente o la persona de relaciones públicas no podrían mostrar más interés en ti, como si realmente le interesaras. En tu mente sabes ¡Absolutamente no estás consiguiendo ese trabajo! El sentimiento mundano de estar decepcionado y no servir para nada te invaden. Si yo sé que estoy mucho más calificado y capacitado que esa persona que contrataron. ¿Quién es él, el nieto del jefe? Entonces el mundo me ofrece frustración. ¡Haber! Si he repartido un millón de currículums por todos lados. Por lo que empiezas a preocupar y llenarte de ansiedad ¿Y qué sería el mundo si no te causara ansiedad? Presentándote negro tu porvenir y tu mente comienza a cuestionarte ¿Cómo podré pagar mis deudas? ¿Cómo podré vivir? Finalmente, caerás en una enfermedad muy de estos tiempos ¡Depresión! El mundo me dice: no soy bueno para nada, un perdedor, un patético; en pocas palabras un completo inútil. ¡Mejor desiste y no busques empleo!  

¿A dónde me debo dirigir ahora? ¿Mejor será ir a la cama y continuar en mi búsqueda mañana? Bueno, por qué no pedir ayuda celestial y ver a Jesús que tiene que decir al respecto. ¿Qué promesas me hizo Dios y qué ofrece el Espíritu Santo? Por lo que, que me volví hacia Dios y oré. Le pregunté: "Dios, ¿por qué tarda tanto?" ¿No estoy orando de la manera correcta? ¿Estás escuchando mis oraciones? ¿Cuando?

Dios nos asegura, Yo escucho cada plegaria.1 Pedro 3:12 ESV
Dios está en control, hace todo para nuestro bien. Romanos 8:28 ESV
Dios nos provee. Lucas 12:24 ESV
Dios está con nosotros dondequiera que vayamos. Josué 1:9 ESV
Dios nos bendicirá y tiene planes para nosotros. Jeremías 29:11 ESV
Dios lo concede en el tiempo justo. Lamentaciones 3:25-26 ESV

Jesús no permitirá que perezcamos. Juan 3:16 KJV
Jesús nos ayuda a cargar nuestra carga. Mateo 11:28 KJV
Jesús es la verdad y proveerá el camino. Juan 14:6 KJV
Jesús nos prepara para nuestro futuro. Juan 14:2 KJV
Jesús ilumina nuestro camino. Mateo 5:16 KJV
Jesús está deseoso de ayudarnos. Mateo 7:7-8 KJV

El Espíritu Santo nos da el poder. Hechos de los Apóstoles 1:8 NLT
El Espíritu Santo aboga por nosotros. Romanos 8:26 NLT
El Espíritu Santo nos enseña lo que debemos saber. Juan 14:26 NLT
El Espíritu Santo guía nuestras vidas. Gálatas 5:16 NLT
El Espíritu Santo nos invita a trabajar juntos. Gálatas 5:25-26 NLT
El Espíritu Santo vive en nosotros. 1 Corintios 6:19 NLT

¿A quién permites que gobierne tu vida, el mundo o Dios?