Un limitado tiempo para vivir

Pues aquí vamos de nuevo. Qué mes de revelación ha sido este. Nunca pensé que tuviese tantos sueños, pensamientos y circunstancias que aparecieron de la nada. Estoy seguro de que la manera en que Dios dispuso para que yo lo conociese es a través de la lectura diaria de su palabra en la biblia, estudiando cada día los devocionales y asistiendo los estudios bíblicos que se imparten en mi iglesia.

Una vez más, y creo que justo fue antes de despertarme cuando tuve otra experiencia mística. No sé nada acerca de los sueños y el significado de estos o porque ocurre, pero si me pongo a pensar creo que todas mis experiencias siempre han sido justo antes de despertarme. Bueno, de todas formas, esta vez mi encuentro no fue un sueño sino más bien una sugerencia y algunas recomendaciones. No estaba siendo abordado por nadie específico, sino por una voz invisible que simplemente salió de la nada. Como es de esperar, podría venir de un espíritu. Santo cielo, justo cuando acabé de escribir la última palabra, me di cuenta que el primer sueño que tuve fue con El Hijo osea Jesús y mi último sueño fue con El Padre, Dios, y ahora este es del Espíritu Santo. La Santísima Trinidad, los tres me han hablado en tres ocasiones diferentes. No exactamente en el orden en que estamos acostumbrados a escucharlos; El Padre, El Hijo y el Espíritu Santo. Hace un tiempo tuve un sueño acerca Padre que colocaría estos acontecimientos en el orden en que nos dirigimos a la Santísima Trinidad. No he escrito sobre el primer sueño porque todavía estoy tratando de ver la mejor manera para compartirlo de la forma más clara posible.

Esta vez, escuché: "¿Qué pasaría si te dijera que solo tienes un tiempo limitado para vivir?". Me quedé sin palabras. Creo que Dios tiene sentido del humor, pero no creo que bromeara sobre la muerte. Me quede completamente en silencio (mi mente se quedó en blanco). Tenía un poco de pánico y una tormenta de pensamientos pasaron rápidamente por mi mente. ¿Por qué? ¿Qué pasa? ¿Qué está mal? ¿Cuando? La respuesta fue: "No importa el por qué y no tienes nada malo. Pero la hora está fijada, y será hoy. ¡Qué espanto!, pensé en mis adentros. "Le sugiero encarecidamente que ponga sus ideas en orden y planifique cuidadosamente su tiempo". No recuerdo haber tenido miedo, pero si estaba en estado de pánico, simplemente no pude establecer ninguna prioridad. Tan rápido como pensé en una cosa, pensé en otra que era más importante. Muchos no tenían ninguna importancia en absoluto. No hace falta decir que me desperté un poco perturbado. El pensamiento me siguió todo el día.                                                                                                                                                     

Si hoy fuese el último día de tu vida e intempestivamente lo supieses ahora mismo ¿Qué harías primero? Supongamos que fuese real y que un auto fuera de control y a toda velocidad te atropellara y te hiciese volar por los aires. Tú estarías yaciendo en la calzada y un pequeño de grupo de personas se arremolinan en torno a tu cuerpo. Y entre sueños escucharás que alguien llama a emergencias 911. No sabes a ciencia cierta que sucede pero sabes que algo malo está pasando pero lo supones de forma instintiva ¿Cuáles deberían ser tus prioridades? ¿Te encuentras preparado para la vida eterna?                                   

Ya es hora de poner la casa en orden. Priorizar las cosas de acuerdo a nuestras circunstancias. No tendremos idea alguna de la cantidad que serán. Jesús puede volver en cualquier momento, y debemos estar preparados para ese día. Cuanto tiempo tendremos, puede ser un año, un mes, una semana, pocos días. En el escenario propuesto anteriormente posiblemente algunas horas o a lo mejor solo unos minutos.                                                                                            

We’ve got to make this good and it has to be right. Are you going to be thinking about all the material things you’ve accumulated? All that money you’ve invested, in your stocks, mutual funds, bank accounts and in your pension plan. Guess what? You’re not taking it with you. How about your car? You’re not taking that either.  Not your home; your shoes, clothing or jewelry. I think we can throw out any ideas of making material items a priority. How about your career, you know the job you put before your family. How about your gym membership, the “Golf Club,” your baseball team or your booked vacation? Sorry! You won’t be going anymore; your friends and acquaintances will figure it out on their own. So, we can throw out your social life. What’s left?

He meditado al respecto, y personalmente dejaría las cosas en manos de Dios y urgentemente trataría de ponerme en paz con nuestro salvador Jesucristo, sin demora alguna. Podemos decir, querido Señor Jesús, por favor ven y toma mi mano. Lamento los pecados que puede haber cometido hoy. Tengo que darte mil disculpas por mis pecados. Te doy mis más sentidas gracias por perdonarlos. Yo también perdono a todos los que han pecado en contra mía. Soy tuyo Jesús. Seguidamente, miraría hacia lo alto y finalizaría diciendo, por favor, quédate conmigo hasta que termine esta vida. En tu nombre, Amén.                   

Si todavía tengo algo de tiempo, me aseguraría que mi familia y amigos queden en paz conmigo. Si hubiese suficiente tiempo podríamos unirnos en oración y dedicarme a reconciliarme con cada uno de ellos para quedar libre de culpas. Les animaría a seguir y aceptar a nuestro Señor Jesucristo como nuestro salvador y pastor, para que guíe enteramente nuestras vidas. Les hablaría que no guarden tristeza alguna porque estaré bien en el cielo. Finalmente me despediría apropiadamente hasta que la hora de mi último suspiro llegue.

Entonces, peguntate lo siguiente: ¿Te sientes espiritualmente listo para morir? ¿Estás seguro del destino de tu alma cuando hayas muerto? ¿Verás a tus familiares y amigos allí? Si aún hay tiempo ¿Por qué mejor no asegurarnos que estaremos todos en el cielo?